Lectura del Santo Evangelio según San Mateo
En aquel tiempo, se
acercaron a Jesús unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede
uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?». Él respondió: «¿No habéis
leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo:
Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los
dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne.
Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre».
Dícenle: «Pues ¿por qué
Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?». Díceles: «Moisés,
teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a
vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien
repudie a su mujer -no por fornicación- y se case con otra, comete adulterio».
Dícenle sus discípulos: «Si
tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse».
Pero Él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se
les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay
eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien
pueda entender, que entienda».
Mateo 19, 3-12
Dialogamos
- ¿De qué habla el texto?
- ¿Qué personajes encontramos?
- ¿Qué dice la lectura de cada personaje?
- ¿Qué características tiene la unión del hombre y la mujer según el texto?
- ¿Cuál es el mensaje central?